Los catálogos

La palabra opus pertenece al latín y significa obra.

 Se la utiliza seguida de un número para indicar el orden en que está ubicada una obra con respecto a otras de un mismo compositor. La metodología data del siglo XVII, aunque se han encontrado ejemplos anteriores.

Es útil para poder seguir los cambios que se fueron produciendo en las composiciones de un creador. Pero lamentablemente, en muchos casos, el número de opus no fue colocado según el orden en que fue compuesta la obra, ya sea por deseos del editor, o del compositor que, por distintas razones, dejó, en su momento, la pieza de lado.

El caso más representativo de la responsabilidad de un editor en tal confusión, es el ordenamiento que por mucho tiempo tuvieron las obras de Dvorák. Por dar un ejemplo, por motivos puramente comerciales, su Quinta sinfonía fue publicada con un número de opus mayor que el de la Sexta sinfonía. El editor quería presentarla como una obra nueva para generar mayor expectativa y, por lo tanto, mayor deseo de que fuera adquirida. Lo mismo sucedió con algunos de sus cuartetos de cuerdas: como el octavo, que lleva el número de opus 80, mientras que el noveno, el 34. 
  Pero, como dijimos, también a veces, el responsable es el propio compositor. Por citar un caso, la Quinta sinfonía, conocida como Reforma, de Mendelssohn, lleva el número de opus 107, aunque fue concluida antes que la Tercera sinfonía, que lleva el opus 56. Sucedió que Mendelssohn no quedó conforme con la obra y no quiso que se publicara (y por lo tanto, se diera a conocer). Cuando se editó, luego de su muerte, para no alterar la numeración del catálogo existente, se le dio ese alto número de opus. No es raro que los artistas en general, dejen de lado o destruyan obras por creer que no son dignas compañeras del resto de su producción.
   Además, algunos compositores publicaron varias obras con un mismo número de opus, esto era muy común en el Barroco.
Posteriormente también se hizo. Beethoven publicó muchas composiciones de esta forma. Sus primeras tres sonatas para violín y piano, por ejemplo, fueron editadas como opus 12. Ellas son opus 12, Nº 1; opus 12, Nº 2 y opus 12, Nº 3, respectivamente.

Asimismo, podemos encontrar junto al número una letra (generalmente a ó b). Quiere decir que el compositor escribió más de una versión de la misma obra. Por ejemplo, las Variaciones sobre un tema de Haydn, de Brahms, llevan el opus 56 a, la versión para orquesta, y 56 b, la versión para dos pianos, que es anterior. Con el mismo fin, en vez de a y b, se utiliza a continuación del número la palabra latina bis.

También las letras se agregan a obras que poseen el mismo número de opus y se relacionan entre sí, como dos de las oberturas Leonora, de Beethoven o la Sinfonía fantástica y Lelio, que Berlioz  quería que se interpretasen en el mismo programa, por ser la última continuación de la primera.

Mencionemos como curiosidad, que entre los compositores que hicieron sus propios catálogos, hallamos al supersticioso Massenet que le adjudicó a la obra que debía llevar el número 13 el de 12 b... por las dudas.

 Para evitarnos tanta confusión y aclararnos el correcto orden en que fueron creadas las obras de los compositores, algunos musicólogos se pusieron a estudiar –y mucho– para establecer un catálogo definitivo de un determinado compositor. Aunque en algunos casos fueron revisados posteriormente, los cambios que se introdujeron, en general, fueron menores. Estos musicólogos suelen estar inmortalizados por las letras que acompañan a la composición catalogada y que acostumbra ver el melómano cada vez que compra un CD, asiste a un concierto o lee algo sobre ese compositor en particular.

Daremos una lista, que no pretende ser completa, correspondiente a la catalogación de las obras de algunos de los compositores más frecuentados por el público.

 

RV: Ryom Verzeichnis, catálogo realizado por Peter Ryom, correspondiente a Vivaldi.

BWV: Bach Werke Verzeichnis, realizado por Wolfgang Schmieder, correspondiente a Bach.

Wq: realizado por Alfred Wotquenne, correspondiente a Carl Philipp Emanuel Bach o H: realizado por Eugene Helm para el mismo compositor.

Hob: realizado por Anthony van Hoboken, correspondiente a Haydn. Utiliza doble numeración: romana y arábiga. Por ejemplo: Hob. III: 57, quiere decir que la obra, dentro de todos los cuartetos de cuerdas compuestos por Haydn (III), es la número 57. Las sinfonías llevan el número romano I; los tríos con piano, el XV, etc.

K ó KV: Köchel o Köchel Verzeichnis, catálogo realizado por Ludwig von Köchel, correspondiente a Mozart.

WoO: Werke ohne Opuszahl, trabajos sin número de opus. Lo encontramos en algunas obras de Beethoven que él no consideró para ser catalogadas (muchas son fruto de encargos o regalos del compositor a personas queridas). Este ordenamiento fue realizado por Georg Kinsky y Hans Halm. Estas letras se usan en otros compositores con el mismo propósito.

D: realizado por Otto Deutsch, correspondiente a Schubert.

B: realizado por Jarmil Burghauser, correspondiente a Dvorák.

Sz: realizado por András Szöllösy, correspondiente a Bartók.

M: realizado por Hans Moldenhauer, correspondiente a Webern.

 

 Finalicemos aclarando que no todos los compositores tienen sus obras catalogadas, ni siquiera con opus.

La palabra opus se abrevia op.

Op. post. quiere decir opus póstumo, o sea que la obra se publicó luego de la muerte del compositor, aunque a veces se obvia la precisión de póstuma, como vimos en el caso de Mendelssohn.

Para hablar de varias obras con números de opus diferentes se debe usar, por supuesto, el respectivo plural de opus en latín: opera y se abrevia opp.



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